
Mitos y verdades del Parkinson
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que alrededor de 6 millones de personas en todo el mundo tienen la enfermedad de Parkinson. Esta cifra puede variar según los criterios de diagnóstico y la demografía de cada región
Es la segunda enfermedad neurodegenerativa más frecuente en personas mayores de 50 años
La prevalencia de la enfermedad de Parkinson se ha duplicado en los últimos 25 años. Las estimaciones mundiales en 2019 mostraban una cifra superior a 8,5 millones de personas con esta enfermedad. Las estimaciones actuales parecen indicar que, en 2019, la enfermedad de Parkinson provocó 5,8 millones de años de vida ajustados en función de la discapacidad (AVAD), lo que representa un aumento del 81% desde el año 2000, y causó 329 000 fallecimientos, es decir, un aumento de más del 100% desde el año 2000.
El Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa crónica que afecta principalmente el sistema motor. A lo largo del tiempo, han surgido diversos mitos y realidades en torno a esta enfermedad. A continuación, se presentan algunos de los mitos más comunes junto con sus correspondientes realidades:
Verdad: se han documentado casos en jóvenes menores de 20 años .
El Parkinson no se limita únicamente a personas de la tercera edad. Aunque es más común en individuos mayores de 60 años, también se han documentado casos en jóvenes menores de 20 años.
Verdad: Es crucial trabajar en colaboración con profesionales de la salud para desarrollar un plan de tratamiento personalizado
Aunque el Parkinson no tiene cura en la actualidad, recibir un tratamiento adecuado es fundamental. Este puede ayudar a controlar los síntomas y mejorar significativamente la calidad de vida de las personas afectadas. Es crucial trabajar en colaboración con profesionales de la salud para desarrollar un plan de tratamiento personalizado que aborde las necesidades individuales y proporcione el mejor manejo posible de la enfermedad.
Verdad: El Parkinson generalmente no se considera una enfermedad hereditaria en el sentido clásico de la palabra, ya que la mayoría de los casos no se deben a una causa genética específica transmitida de padres a hijos de manera predecible. Sin embargo, existen algunos casos poco comunes en los que la enfermedad puede tener un componente genético.
Se estima que menos del 10% de los casos de Parkinson tienen un componente genético claro.
Verdad: Aunque hay una serie de síntomas comunes, como los motores, cognitivos y emocionales, cada paciente puede manifestarlos en diferentes grados.
En la enfermedad de Parkinson, no todas las personas experimentan los mismos síntomas ni progresan de la misma manera. Aunque hay una serie de síntomas comunes, como los motores, cognitivos y emocionales, cada paciente puede manifestarlos en diferentes grados. La singularidad de cada caso significa que el tratamiento y la atención deben adaptarse a las necesidades específicas de cada individuo.
Verdad: El Parkinson es una enfermedad crónica y progresiva del sistema nervioso que no tiene cura en la actualidad. Sin embargo, no se considera una enfermedad fatal en sí misma. Esto significa que, aunque el Parkinson puede afectar significativamente la calidad de vida de quienes la padecen, en la mayoría de los casos no lleva directamente a la muerte.
Sin embargo, es importante tener en cuenta que el Parkinson puede aumentar el riesgo de complicaciones y problemas de salud a lo largo del tiempo, especialmente a medida que avanza la enfermedad. Algunas de estas complicaciones pueden incluir dificultades para tragar (disfagia), problemas de equilibrio que aumentan el riesgo de caídas, trastornos del sueño, depresión y deterioro cognitivo.
Verdad: Aunque el temblor es un síntoma común, no todos los pacientes con Parkinson lo experimentan. Otros síntomas incluyen rigidez muscular, lentitud en los movimientos y problemas de equilibrio.
Aunque el baile y la música pueden ser beneficiosos como parte de un enfoque integral para el manejo del Parkinson, especialmente en términos de mejorar la movilidad, la coordinación y el bienestar emocional, no hay evidencia que respalde la idea de que el baile puede curar o revertir la enfermedad en sí misma.
Siempre se recomienda que los pacientes con Parkinson trabajen en colaboración con su equipo médico para desarrollar un plan de tratamiento integral que aborde sus necesidades específicas y les proporcione el mejor manejo posible de la enfermedad.
En sus etapas tempranas, los signos y síntomas del Parkinson pueden ser sutiles y difíciles de distinguir y no todos los pacientes experimentan los mismos síntomas y la progresión de la enfermedad puede variar ampliamente de una persona a otra. Además, en las etapas tempranas, los síntomas pueden ser leves y no afectar significativamente la calidad de vida del paciente, lo que a veces dificulta la detección temprana de la enfermedad. Algunos de los signos y síntomas comunes en la etapa temprana del Parkinson incluyen:
1. Temblores
2. Rigidez muscular
3. Cambios en la escritura
4. Problemas de equilibrio y coordinación
5. Alteraciones del sueño