Recomendaciones para cuidar al paciente
- Ayudar a proporcionar comodidad en la cama con accesorios adecuados que no proporcionen calor o fricción en la piel.
- Brinde masajes suaves aplicando presión ligera en el área de dolor cuidadosamente.
- Ayudar a manejar los síntomas o efectos secundarios de la enfermedad con apoyo con compresas calientes y baños de agua tibia para evitar el dolor.
- Monitorear sus signos vitales constantemente como; presión arterial, temperatura, pulso y oxigenación según las necesidades del paciente.
- Movilizar y rotar al paciente por lo menos cada dos horas para favorecer la circulación y evitar puntos de presión.
- Es recomendable mantener una alimentación balanceada según las necesidades del paciente, idealmente asesorarse con una especialista.
- Es recomendable realizar ejercicios fisioterapéuticos según la necesidad del paciente.

