
Cuidados para adultos mayores
Es de gran importancia atender las necesidades básicas de un adulto mayor para mejorar su calidad de vida por ello el paciente en casa debe contar con los insumos necesarios para poder monitorear sus signos vitales, frecuencia cardiaca, respiración, presión arterial, temperatura y glucosa al menos una vez al día.
Un paciente adulto mayor necesita realizar cambios en el hogar, para garantizar su seguridad y más si se encuentra solo en casa, como, por ejemplo:
Mejorar la accesibilidad en el baño ayudan a prevenir caídas en el domicilio. En este caso es necesario tomar medidas como la colocación de alfombras al suelo, incrementar la iluminación en espacios que tienen menor visibilidad, es posible que tenga que remodelar la decoración del hogar para ganar espacios, crear zonas de paso que no presenten ningún tipo de obstáculo y mantener la habitación completamente ordenada, utilizar zapatos cómodos de acorde a un buen nivel de sujeción evitando que quede demasiado ajustado a la piel del paciente.
La necesidad de pertenencia es un sentimiento habitual en cualquier etapa de la vida. El adulto mayor, se siente parte de nuestro entorno que le resulta completamente habitual, tomando en cuenta que la compañía es muy positiva para una persona mayor es decir no dejarlo mucho tiempo solo.
El adulto mayor merece tener la libertad de tomar sus propias decisiones siempre que su estado mental se lo permita y que sean escuchados por los demás, si el paciente presenta deterioro cognitivo debe prever el que pueda salir del domicilio y perderse en los alrededores, para esto le recomendamos mantener la puerta con llave y proporcionarle una identificación que pueda portar todo el día y contar con una persona para el cuidado.
Los cuidados a largo plazo son los servicios requeridos por una persona mayor de 60 años que sufre dependencia permanente. Se trata de cuidados que responden a la pérdida de la autonomía personal, lo que ocasiona la dependencia con respecto a otros para poder realizar las actividades básicas y/o instrumentales de la vida diaria. En este sentido, desde un punto de vista biológico, el proceso de envejecimiento implica una reducción progresiva de las capacidades físicas y mentales y un aumento del riesgo de contraer enfermedades; por lo tanto, el incremento de la proporción de personas de mayor edad en las poblaciones implicaría una creciente demanda de servicios de salud y de cuidados.
Es importante hacer uso de soportes tales como: andadores, para brindar mayor estabilidad al caminar y brindar seguridad en todo el cuerpo, bastones para compensar la pérdida de equilibrio, rodilleras con soporte lateral reforzado para soporte en rodillas, tobilleras elásticas para soporte en los tobillos.
- Optar por una alfombra antideslizante para la ducha.
- Colocar barras antideslizantes en la regadera para poder tener un buen agarre al momento de sostenerse.
- Colocar una silla para ducha antideslizante.
- Iluminar convenientemente la casa y en particular el dormitorio y el baño
- Evitar actitudes de riesgo, como subirse a una silla para alcanzar objetos, situados en zonas altas o realizar tareas de limpieza.
- Si hay escaleras bajarlas y subirlas apoyándose con los pasamanos, iluminarlas completamente.
- Evitar cargar objetos pesados que no se soporte tomarlos en las manos.
- Evitar cargar objetos con soluciones que ponen en riesgo la vida del adulto mayor, tales como agua caliente, aceites.
- Retirar todo tipo de obstáculos e iluminación inadecuada que puedan ser riesgo para el adulto mayor.
- Revisar la seguridad del baño y evitar pisos resbaladizos, falta de barandales, escaleras o muebles inadecuados.
- Evitar utilizar el calzado inadecuado que pueda incomodar al paciente o que pueda dañar la piel, que se encuentre cómoda y que no sea demasiado ajustado.
- Utilizar pastilleros semanales que puedan indicar que medicamentos puede tomar el adulto mayor y así evitar algún percance con los medicamentos del paciente.
- Realizar un seguimiento de estado de salud anualmente con un geriatra.